Cosecha dehambre

La rutina en el campo, marcada por los ciclos de reproducción de las plantas y el clima, se ha modificado por causas externas. Este año no hubo sobresaltos en los períodos de lluvia y sequía. Todo estaba dado para la cosecha, pero las tierras viven un profundo letargo. A pesar de que ya comenzó el ciclo de invierno, millones de hectáreas que están improductivas, solo reciben lluvias. No habrá campos reverdecidos por la siembra. Este año esa superficie se quedó cavada y arada, pero sin nada que germine en ella.

“En condiciones normales cuando finaliza mayo, se debería tener 70% del área sembrada. En la zona de Turén tenemos apenas 40% del maíz. El 31 de mayo, en vez de estar terminando de sembrar, estábamos con nuestros tractores protestando. Porque si los productores no tienen insumos para su finca se van a la calle”, dice Osman Quero, gerente general de Productores Agrícolas Independientes del municipio Turén, en el estado Portuguesa.

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