Llegaron las lluvias y los cauces en Vargas están obstruidos

06:19:2017 13:06 El Nacional Noticias

Abandonados a su suerte se encuentran 10 familias en la parte baja de la quebrada de Curcutí en Montesano. Desde hace 17 años, conviven entre aguas servidas, monte y basura a la espera de una segunda jornada de reubicación que no se ha cumplido. En la primera, menos de 5 familias del sector fueron reubicadas.

Nélida Bonaci comentó que sus familiares decidieron no hacer mejoras en sus ranchos porque el gobierno les prometió una vivienda, pues la zona es de alto riesgo y debe ser desalojada por las crecidas de la quebrada.

En la parte alta de La Pedrera, Bárbara Bello reside con sus tres hijos, el menor tiene un año de edad y la mayor de 8 años. Su vivienda presenta hundimientos en el piso y las paredes de madera se caen a pedazos. “Es imposible para nosotros pagar alquiler o arreglar el rancho porque mi marido es mototaxista y con lo que gana solo nos alcanza para medio comer”.

Informó que en reiteradas oportunidades la han censado. “Sólo falta que el rancho se desplome para que le brinden apoyo a uno. He agotado las gestiones en el Instituto de Vivienda de Vargas (Ivivar) y sólo me dicen que espere”.

Yermin Rojas, vecina del sector, informó que dos veces se ha caído el techo de su vivienda. En esta zona más de 30 familias están en las mismas condiciones. “Con una fuerte lluvia más de una quedará a la intemperie”, expresó.

No hay cuadrillas. El riesgo de deslaves está latente en toda la entidad, porque comenzó la temporada de lluvias, y no se ha hecho la limpieza de los cauces de quebradas y ríos que están cubiertos con maleza y basura. Hace un año las cuadrillas de la Gobernación y la Alcaldía de Vargas desaparecieron y son los vecinos que hacen esfuerzos rudimentarios para limpiar algunas zonas solo con palas y picos, aunque para estos trabajos se requiere maquinaria.

“Nos tienen olvidados desde la tragedia del año 1999. Por este lugar no viene nadie y más de 30 familias viven en riesgo”, dice Héctor Mendoza, vecino de Montesano.

Carlos Pérez informó que en la parte baja de la quebrada Curcutí un tractor abrió el cauce, removió la basura y tierra, pero no recogió los escombros. “Los dejaron en la quebrada y con las lluvias volvió a taparse el cauce en pocos días”.

En la parte alta, Geniber Longar advierte que es inminente el desbordamiento de la quebrada. “No solo tienen meses que no hacen el mantenimiento, sino que desde 2005 quedaron sin embaular más de 2 kilómetros del cauce. Las autoridades están en deuda con los vecinos”.

Informó que debajo del puente se puede apreciar la cantidad de desechos que han arrastrado las lluvias y aumentó la proliferación de moscas en la comunidad La Pedrera donde residen más de 400 familias.

En igual condición se encuentra el río San Julián, en Maiquetía, la quebrada Cariaco y el río Osorio, en La Guaira, y el Marapa Piache, en Catia La Mar. En estos cauces se mantienen paralizadas las obras de embaulamiento desde hace tres meses.

En la quebrada de Pariata se observa la acumulación de desechos. “Por este lugar no vienen cuadrillas desde hace meses por lo que está taponada de basura”, dijo Joel Piña, que trabaja en la zona.

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Posted by El Nacional

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